Investigadores estudian cuál de los dos cráneos de su sarcófago corresponde al Conqueridor
ALFONS GARCÍA. VALENCIA. Los investigadores están decididos a averiguar cuál de los dos cráneos del sarcófago de Jaume I corresponde realmente al Conqueridor. El objetivo del equipo, que lleva años analizando los esqueletos de reyes de la Corona de Aragón, es lograr muestras de ADN y buscar restos de familiares para cotejarlos.
El equipo que lleva años investigando los restos de reyes de la Corona de Aragón depositados en el monasterio de Poblet (Tarragona) está decidido a solicitar de nuevo en 2008 el permiso para abrir el sarcófago de Jaume I y analizar su contenido. El objetivo es determinar cuál de los dos cráneos que se metieron en la caja -así se ve en el reportaje del No-Do sobre el solemne traslado del féretro del rey a Poblet en 1952- pertenece al resto del cuerpo, si es que alguno de ellos le corresponde, e intentar comprobar científicamente si el esqueleto es realmente el del conqueridor.
Las dudas sobre la autenticidad de los huesos de Jaume I se deben a los diversos avatares por los que han pasado desde 1836, cuando tras la desamortización y el abandono del cenobio los sarcófagos de Poblet fueron saqueados en busca de tesoros en su interior y los restos quedaron esparcidos en el suelo.
Un cura los recogió meses después y los trasladó, envueltos en sacos, a su parroquia. En 1843 fueron llevados a la catedral de Tarragona, donde permanecieron más de un siglo, hasta el ceremonioso regreso al monasterio de Poblet (presidido por el propio Franco).
Los investigadores llevan más de siete años dedicados a la identificación de otro monarca enterrado en Poblet: el Príncipe de Viana (1421-1461). Tras localizar la sepultura de una tataranieta en una iglesia de Ferrara (Italia), han conseguido los permisos para obtener muestras de ADN de los restos de esta mujer y cotejarlo con el del príncipe.
El proyecto ha entrado, por tanto, en su "recta final", asegura la historiadora y directora del equipo, Mariona Ibars, ya que en los próximos meses se realizarán las pruebas. La investigación sobre el Príncipe de Viana es el aval con el que cuenta este equipo técnico para solicitar a los monjes de Poblet la apertura del sepulcro de Jaume I. La conmemoración de los 800 años de su nacimiento es otro factor que impulsa la iniciativa.
Las dudas sobre la autenticidad de los huesos de Jaume I se deben a los diversos avatares por los que han pasado desde 1836, cuando tras la desamortización y el abandono del cenobio los sarcófagos de Poblet fueron saqueados en busca de tesoros en su interior y los restos quedaron esparcidos en el suelo.
Un cura los recogió meses después y los trasladó, envueltos en sacos, a su parroquia. En 1843 fueron llevados a la catedral de Tarragona, donde permanecieron más de un siglo, hasta el ceremonioso regreso al monasterio de Poblet (presidido por el propio Franco).
Los investigadores llevan más de siete años dedicados a la identificación de otro monarca enterrado en Poblet: el Príncipe de Viana (1421-1461). Tras localizar la sepultura de una tataranieta en una iglesia de Ferrara (Italia), han conseguido los permisos para obtener muestras de ADN de los restos de esta mujer y cotejarlo con el del príncipe.
El proyecto ha entrado, por tanto, en su "recta final", asegura la historiadora y directora del equipo, Mariona Ibars, ya que en los próximos meses se realizarán las pruebas. La investigación sobre el Príncipe de Viana es el aval con el que cuenta este equipo técnico para solicitar a los monjes de Poblet la apertura del sepulcro de Jaume I. La conmemoración de los 800 años de su nacimiento es otro factor que impulsa la iniciativa.


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